Rincón Nosocomial

jueves 8 de julio de 2010

Preciosa y el mar o Alfonsina y el aire. Modesto collage.

Por la blanda arena que lame el mar
Preciosa tocando viene
y su pequeña huella no vuelve más.

El silencio sin estrellas,
te requiebra el alma y la está llevando.

Al verla se ha levantado
dormida, Alfonsina, vestida de mar
y se va hacia allá como en sueños.


Los olivos palidecen
mientras el viento que nunca duerme
furioso, muerde.