Una vez tuve un novio raro al que le pasaban cosas raras. Aunque una vez, accidentalmente, le oí decirle a alguien que la rareza de un hecho no viene determinada por el número de personas a las que les pasa, sino que se debe a las características del propio suceso en sí mismas. Como he dicho, era raro.
Todas esas pequeñas anormalidades que tanto me atraían en un principio terminaron por molestarme bastante, así que lo dejamos; que es una elegante forma de decir que yo le dejé.
Pero a pesar de todo, jamás pude alejarme de tan excéntrico personaje porque con el paso del tiempo; cuando él dejó de pensar que yo era una zorra arrogante sin corazón, nos hicimos muy buenos amigos. Bueno, yo le dejé, así que tuve que perdonarle en todos estos sus estúpidos pensamientos para compensarle.
La semana pasada sin ir más lejos, quedamos para tomar un café y es necesario que transcriba algo de aquella conversación para que cuantifiquéis la extrañeza de la que previamente os hablaba;
-Anoche pasó algo.
-No, no sigas por ahí. No quiero saber nada, quiero irme a mi casa sin esa información.
-Está bien, pero esto no solo pasó anoche.
-Quieres decir que ya había pasado más veces.
-Exactamente. Verás dormía y
-No, dormías no; he dicho que no quiero saberlo.
-Zorra arrogante.
-Ah no, no vengas a enfadarte ahora, no voy a cambiar de opinión.
Y así siempre. Continuamente trata de contarme cosas, pero yo jamás le escucho. Creo que nunca lo he hecho. Hay quien me dice que por eso pienso que es tan raro.
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5 comentarios:
tan raras son las cosas???
digo
a mi me llamaría la atención
pero son así de raras???
:)!
aversión por los hechos parece
choco, sí, rarísimas.
vittt, habría quizá que conocer la e(x)versión de los hechos.
¬¬ la verda suena como si nuncanlo bubieses escuchado pero habria que conocer su version
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