Rincón Nosocomial

sábado, 15 de diciembre de 2012

Te amé.

lunes, 29 de octubre de 2012

día doble.

Pienso y me pregunto si no es hoy un día repetido. Si no es técnicamente el mismo Martes que aquel Martes en el que faltaban tres días para el Viernes.  El Viernes en el que llegaste tú. Porque es Martes, y tú estás igualmente como entonces por venir el Viernes.

Y quédate, por favor; aún siendo en otro hemisferio, hasta que hayamos quemado todos y cada uno de los días que nos toque estar aquí.

viernes, 11 de mayo de 2012

una caricia.

Hazme creer
Que las cosas ya mejoran..
Que todo fluye hacia delante..
Y que hay ya diferencias entre cómo era y lo que soy.

Convénceme
No mañana sino ahora,
De que yo no tengo toda la culpa..
De que llorar también alivia..
De que aquí el miedo no cabe
Y de que tampoco hay lugar para él allá donde vamos.

Hazme creer,
convénceme.
Y si tienes que mentir,
miénteme.



martes, 14 de febrero de 2012

nada es lo mismo.

La lágrima fue dicha.

Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando a las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.

¿A qué llorar por el caído
fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?

No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd:

nada es lo mismo.

Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.

Ángel González.





(gracias aloia)

viernes, 16 de septiembre de 2011

maletas en el quicio.

- ¿Recuerdas, amor mío, aquella hipótesis discutida durante años por la comunidad científica?… Aquella que no podíamos creer, tan ridícula para nosotros que siempre deseamos estar juntos… Aquella que dice que dos años es el tiempo límite; el biológicamente plausible para el estado de más puro enamoramiento.

- Sí, recuerdo…

- Feliz segundo aniversario.

Un portazo. Silencio.

jueves, 5 de mayo de 2011





Después de un día duro en un mundo de ratas.
Hay quien necesita un trago.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

fishfood

Si estos peces, que son míos, se alimentasen de palabras.

Las mías.

Estarían muertos de hambre.

Por suerte, la suya.

Viven.